¿Qué necesita resolver quien llega aquí?
Una página de servicio y una página de contacto no cumplen la misma función. La primera ayuda a entender una oferta y decidir si encaja. La segunda reduce la distancia entre esa decisión y una conversación.
Diseñar ambas igual puede ocultar lo que de verdad importa en cada una.
Ordena las respuestas.
Escribe las preguntas que debe resolver esa página. Para un servicio pueden ser qué problema atiende, qué incluye, cómo se desarrolla y qué necesita aportar el cliente.
Después decide en qué orden necesita esas respuestas una persona que aún no te conoce.
Haz visible el siguiente paso.
La llamada a la acción debe describir lo que ocurre después. Si abre un formulario, explica qué información necesitas. Si permite reservar una conversación, deja claro su propósito y su duración.
El diseño debe acompañar esa decisión, también en el móvil.
Revisa el recorrido completo.
Lee la página de principio a fin y sigue sus enlaces. Comprueba si hay cambios de tono, promesas sin explicar o puntos donde el visitante pierde el contexto.
Una buena composición conecta las partes y evita que cada bloque tenga que empezar de nuevo.